En esta ocasión el reto es especialmente importante ya que confluyen nuevos elementos:
- Una Unión de veintisiete estados miembros, frente a doce o quince de las anteriores.
- Un nuevo marco institucional: Un Parlamento Europeo recién elegido y con poderes muy reforzados y una nueva Comisión.
- Un nuevo marco constitucional, con la entrada en vigor prevista a partir de 2009 del nuevo Tratado de Lisboa que introduce importantes cambios institucionales que afectarán a nuestra Presidencia: Un nuevo Presidente del Consejo Europeo; el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad; el Servicio Europeo de Acción Exterior; y el sistema de Presidencias en equipo de dieciocho meses, que España inaugurará, seguida de Bélgica y Hungría.